
Come and See
“Ven y mira”(1985) es el relato del sufrimiento de la guerra a través del rostro de Florya, su joven protagonista.
Posiblemente ha pasado a ser mi película bélica favorita. Me ha dejado muy tocado.
No sé si quiero volver a verla, es preciosa y horrible al mismo tiempo.
Técnicamente, la factura es excelente. La fotografía es perfecta, me ha recordado al Technicolor de “las zapatillas rojas” o “el narciso negro”, los fotogramas parecen pinturas al óleo. Los despliegues humanos impresionan, es fácil ver más de 100 personas en varias escenas.
Las escenas bélicas están muy bien hechas y hay un momento de maquillaje que me ha dado auténtico asco por su crudeza y realismo.
Es cine duro, en cuanto a narrativa y a técnica, no es para todos pero hay que verla como mínimo una vez en la vida.
Extremadamente recomendada.
Críticas recientes · documental

Los dinosaurios
"Los Dinosaurios" es una epopeya prehistórica que nos transporta a través del tiempo, mediante cuatro episodios, por la vida de estos gigantes animales que apasionan a niños y adultos a partes iguales. El tono del documental es muy cinematográfico, más al estilo de una película que ocurre a lo largo de más de 200 millones de años. El estilo de la narración es entretenido, haciendo concesiones al entretenimiento, pero siempre manteniendo un tono realista y educativo. Los efectos visuales son espectaculares, aunque no mejores que los de "Planeta prehistórico" de Apple TV. La música de Lorne Bafle es bella y te transporta, y la narración de Morgan Freeman es siempre un auténtico lujo. Por supuesto recomiendo ver los cuatro episodios de corrido, porque son dinosaurios, y todos estamos enamorados de ellos, aunque nos podrían devorar si existieran.

Cómo cazar a un monstruo
Pone los pelos de punta saber que el protagonista de esta historia ha estado suelto durante tanto tiempo sin consecuencias. Un anciano del que nadie sospecharía si lo viese en la calle, pero un auténtico depredador sexual en la vida real. Carles Tamayo nos presenta un documental en el que se narra el día a día de un condenado por abusos sexuales a menores. Un ser que niega sus actos y cuya conciencia parece muy tranquila. El depredador, lejos de arrepentirse, niega sus actos y actúa como un ciudadano normal. Pero su calaña pronto queda retratada, y a medida que avanzamos en el documental, conocemos aún más a un ser monstruoso y orgulloso de serlo. Es absolutamente aterrador. Tamayo hace un excelente trabajo de investigación y descubrimiento de secretos, que llevará a un resultado realmente satisfactorio, aunque el viaje previo nos dejará los pelos de punta. Este monstruo, cuenta un chiste a la cámara: La hija toca el violín... ...la madre toca el violón... ...y el padre, la viola. Escuchar y ver eso en pantalla, de la boca de ese depredador, impresiona, y nos lo dice casi todo de él. Os recomiendo verlo, aunque es duro. En Prime.
