
Los dinosaurios
Título original: The Dinosaurs
"Los Dinosaurios" es una epopeya prehistórica que nos transporta a través del tiempo, mediante cuatro episodios, por la vida de estos gigantes animales que apasionan a niños y adultos a partes iguales. El tono del documental es muy cinematográfico, más al estilo de una película que ocurre a lo largo de más de 200 millones de años. El estilo de la narración es entretenido, haciendo concesiones al entretenimiento, pero siempre manteniendo un tono realista y educativo. Los efectos visuales son espectaculares, aunque no mejores que los de "Planeta prehistórico" de Apple TV. La música de Lorne Bafle es bella y te transporta, y la narración de Morgan Freeman es siempre un auténtico lujo.
Por supuesto recomiendo ver los cuatro episodios de corrido, porque son dinosaurios, y todos estamos enamorados de ellos, aunque nos podrían devorar si existieran.
Tráiler (en inglés)
Dónde ver Los dinosaurios
En España, según JustWatch. Puede cambiar.
Críticas recientes · documental

Cómo cazar a un monstruo
Pone los pelos de punta saber que el protagonista de esta historia ha estado suelto durante tanto tiempo sin consecuencias. Un anciano del que nadie sospecharía si lo viese en la calle, pero un auténtico depredador sexual en la vida real. Carles Tamayo nos presenta un documental en el que se narra el día a día de un condenado por abusos sexuales a menores. Un ser que niega sus actos y cuya conciencia parece muy tranquila. El depredador, lejos de arrepentirse, niega sus actos y actúa como un ciudadano normal. Pero su calaña pronto queda retratada, y a medida que avanzamos en el documental, conocemos aún más a un ser monstruoso y orgulloso de serlo. Es absolutamente aterrador. Tamayo hace un excelente trabajo de investigación y descubrimiento de secretos, que llevará a un resultado realmente satisfactorio, aunque el viaje previo nos dejará los pelos de punta. Este monstruo, cuenta un chiste a la cámara: La hija toca el violín... ...la madre toca el violón... ...y el padre, la viola. Escuchar y ver eso en pantalla, de la boca de ese depredador, impresiona, y nos lo dice casi todo de él. Os recomiendo verlo, aunque es duro. En Prime.

Come and See
“Ven y mira”(1985) es el relato del sufrimiento de la guerra a través del rostro de Florya, su joven protagonista. Posiblemente ha pasado a ser mi película bélica favorita. Me ha dejado muy tocado. No sé si quiero volver a verla, es preciosa y horrible al mismo tiempo. Técnicamente, la factura es excelente. La fotografía es perfecta, me ha recordado al Technicolor de “las zapatillas rojas” o “el narciso negro”, los fotogramas parecen pinturas al óleo. Los despliegues humanos impresionan, es fácil ver más de 100 personas en varias escenas. Las escenas bélicas están muy bien hechas y hay un momento de maquillaje que me ha dado auténtico asco por su crudeza y realismo. Es cine duro, en cuanto a narrativa y a técnica, no es para todos pero hay que verla como mínimo una vez en la vida. Extremadamente recomendada.

Wildwood: El Bosque Salvaje
Es difícil describir con palabras lo que se siente cuando se ve un hito de la animación en pantalla grande, y si es en el Auditori del Festival de cine de Sitges, la emoción es inconmensurable. El argumento sigue a Prue McKeel, una chica de 12 años de Portland, que pierde a su hermano, secuestrado por unos cuervos, y tiene que adentrarse en el Bosque Impenetrable, un sitio de fantasía donde animales y humanos conviven entre misterios, intrigas de poder y una guerra a punto de estallar. “Wildwood” de Travis Knight, se basa en la trilogía de novelas de Colin Meloy, cantante de The Decemberists y vecino de Portland. Curiosamente, Knight ya conocía la historia a través de Meloy, y ya llevaba queriendo hacer la versión animada desde hacía 16 años, pero Meloy le hizo jurar que no la haría hasta que todos los libros estuviesen publicados. Y Knight cumplió su promesa. Si somos mal pensados, nos pueden venir a la cabeza películas que ya hicieron algo parecido con personajes del bosque, pero con resultados irregulares, como “Ferngully” (1992) o “Epic, el mundo secreto” (2013), pero la nueva película de Travis Knight es mucho más cercana a la creación de mundos de Lewis Carroll con “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, o de Ghibli con “El viaje de Chihiro” o “La princesa Mononoke” pero en un entorno occidental. “Wildwood” crea su propio universo, su propio cuento, con una mezcla de imaginería gótica y folklore europeo, y sorprende por el contenido adulto de sus temas, con lecciones morales terroríficas y el pasado que no nos deja vivir (aquí ningún adulto queda sin su particular castigo). La historia se aleja de los típicos cuentos de niños y trata sus temas con crudeza, no sólo en la trama, sino en lo visual, porque “Wildwood” es violenta y dura, y no escatima en sangre cuando la historia lo requiere. Es una película familiar, pero no es para niños muy pequeños. Quien haya visto alguna película de Laika, sabe que la trama estará cuidada y la animación, mezcla de stop-motion tradicional y otras técnicas modernas, será soberbia. En la película se han usado más de 200 marionetas, 54 personajes protagonistas y más de 100 localizaciones. Según el productor Sam Wilson, el rodaje duró cinco años y la película tiene más de 165.000 fotogramas, cada uno capturado a mano en sesiones de entre 15 minutos y una hora. Trabajaron en ella más de mil personas, y luce cada maldito segundo. En algunos momentos emocionales para los personajes, los rostros están tan bien hechos y animados, y tienen tanta textura, que es difícil no llorar. Curiosamente, uno de los motivos por los que Knight no hizo la película antes, fue porque todavía no contaban con la tecnología necesaria para llevarla a cabo tal y como la querían en Laika. El reparto de voces en inglés es excepcional, con Carey Mulligan, Mahershala Ali, Angela Basset, Charlie Day y Richard E. Grant entre muchos otros. Os aseguro que no habéis visto un nivel de despliegue técnico, personajes animados, decorados llenos de texturas, ¡y todo a la vez! como en esta película. Es un espectáculo visual masivo que hay que ver en pantalla grande. Además, una película en la que Tom Waits hace de coyote, tenía que ser buena.

Minions & Monsters
Minions & Monstruos es un maravilloso homenaje a la historia del cine pero muy parcial al fantástico. Todo el primer acto es cine mudo (pero con voz en off) mientras nuestros divertidos amigos navegan las aguas de la mitología. Cuando el Hollywood clásico les abre las puertas, la película se convierte en un slapstick de los años 30 plagado de guiños al cine clásico, incluyendo productores gordos, con malas pulgas y hambrientos de dinero. Todo el último tramo se convierte en un creature feature al más puro estilo serie B. El amor que los creadores han puesto en esto, es evidente. Han querido que haya un aprendizaje sobre el universo del cine, mientras nos divertimos, y creo que lo han conseguido. Como mínimo nos partiremos de risa viendo las salvajadas que hacen estos gamberros amarillos.
