
Oppenheimer
CRÍTICA DE “OPPENHEIMER” (sin spoilers)
Wow. Simplemente wow. “Oppenheimer” es un triunfo masivo a todos los niveles, y seguramente sea la película más arriesgada y más personal de Nolan.
El personaje protagonista de este biopic, interpretado por Cillian Murphy, no es fácil, y generará rechazo a parte de la audiencia, por su coqueteo con ciertas ideas políticas, pero así fue y así se refleja en la película.
La trama detalla un evento cuyo resultado cambió la historia de la humanidad, pero cuyo desarrollo es a priori poco “sexy”.
Dicho esto, Nolan consigue mantenerte pegado al asiento durante sus tres horas de duración. Drama, thriller, romance, traición, y… bombas. Nolan tiene un poco de todo para todo el mundo, aunque ante todo “Oppenheimer” es una película de actores, y es aquí donde todo explota como una bomba atómica.
Murphy consigue una interpretación contenida pero extremadamente expresiva. Simplemente, de Oscar. Los secundarios son excelsos, sobre todo Downey Jr., Emily Blunt y Florence Pugh, pero hay tantas que no podría mencionarlas todas. Todos lo dan todo. Todos sabían que tenían la oportunidad de sus vidas.
Técnicamente “Oppenheimer” es un prodigio rodado en su mayoría en IMAX. Una película hecha a la antigua usanza, o por lo menos hecha para que lo parezca. Tal y como dijo Nolan, no hay CGI, y a simple vista es cierto. No digo ningún spoiler si os cuento que en la película hay una explosión “nuclear” y ésta se rodó de manera real. El resultado de la escena, en su conjunto, es absolutamente satisfactorio, y la conjugación de imagen, sonido, montaje y efectos prácticos sirve para crear una experiencia única.
Al principio, pensé que Nolan podría haber hecho una concesión en esa escena, pero luego no me quedó otra opción que darle la razón. ¿Qué mérito habría tenido una explosión y un hongo de humo hechos con CGI? Sabéis la respuesta: ninguno. En cambio, lo que veréis en pantalla tiene todo el mérito del mundo.
Mención especial a la música de Ludwig Goransson, que aquí si, está a la altura de Hans Zimmer, creando una banda sonora inmersiva y relevante.
Nolan aplica sus técnicas habituales para dejarnos boquiabiertos, con un uso magistral del montaje y la música. Tampoco pueden faltar los giros de guión inesperados.
Imaginad esta maestría técnica unida a unas interpretaciones de ensueño. El resultado es CINE con mayúsculas, algo que se siente grande e histórico.
“Oppenheimer” es, hoy por hoy, el magnum opus de Christopher Nolan, el “Vértigo” de Hitchcock, el “Metrópolis” de Lang, el “lo que el viento se llevó” de Fleming.
El espectador decidirá si estoy exagerando y dejándome llevar por la emoción, o si tengo algo de razón. Por mi parte, sé que he visto algo enorme que trascenderá en el tiempo. ¿Una obra maestra? El tiempo dirá. ¿Una obra de arte? Sin duda.