
Black Adam
“Black Adam” tiene mucho de bueno, y es muy disfrutable, pero le faltan muchas costuras. Por alguna obsesión extraña de Hamada y compañía, han tenido que meter a no pocos personajes nuevos para el DCEU en un metraje de dos horas. La película no respira y se convierte desde el inicio en una sucesión de escenas de acción (muy buenas por cierto) unidas por, como decía, costuras muy finas. Sobre todo la presentación de la Justice Society es casi una broma. ¿Dónde estaban esos semidioses cuando ocurrieron todos los acontecimientos de las anteriores películas del DCEU? Parece que Amanda Waller se vaya sacando personajes de un cajón cuando los necesita. La película pedía más metraje, sobre todo al inicio, para construir una buena trama y presentar adecuadamente a los personajes. Todo se siente muy precipitado, y es una pena, porque hay personajes con bastante jugo, sobre todo Hawkman y Dr. Fate (necesito más).
Al igual que en “Wonder Woman” no hay un villano definido desde el inicio y lo conocemos bien pasada la mitad del metraje. ¿Por qué? Ni idea. Lo que consiguen es un villano planísimo, típico y que poco aporta además de una mega batalla al final de la historia.
Visualmente, “Black Adam” es un portento. Con todo lo que querríamos ver en una película de superhéroes. Desgraciadamente, eso ya lo llevamos viendo desde hace más de 10 años.
“Black Adam” está al nivel de “Shazam” pero sin su humor. Es precipitada, simple y muy poco reposada. La he disfrutado porque me gustan los mamporros, pero si esto era lo que iba a resucitar al DCEU, estamos apañados.
James Gunn tiene mucho trabajo por hacer.