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Carátula de Gladiator II
Crítica · 2024 · 579 palabras

Gladiator II

★★★★½Vista el 17 nov 2024

Mi opinión sobre #GladiatorII (sin spoilers)

Es imposible competir contra una leyenda, así que deberíamos ser cuidadosos a la hora de valorar la secuela de una de las más grandes películas de todos los tiempos.

"Gladiator II", por si misma, es un mastodóntico blockbuster que introduce a nuevos personajes que no hacen más de desarrollar el entramado político, las consecuencias y el legado de la primera parte.

Paul Mescal interpreta a Lucio, un hijo desterrado de Roma, víctima de su corrupto legado, que pronto se hará hueco en el mismo corazón de la ciudad: el Coliseo, como gladiador. A su alrededor, se desarrollará una trama de manipulación, traición y corrupción con un único objetivo: ganar el poder de Roma.

Mucho se ha hablado de la falta de carisma de Paul Mescal, siempre comparándolo con Russell Crowe sin caer en la cuenta que Crowe interpretaba a un General veterano con años de batalla y política a sus espaldas, mientras que Mescal es un joven lleno de ira que no sabe muy bien lo que quiere, pero que tiene un objetivo claro: la liberación de Roma (que no el poder sobre ella)En su papel, Mescal es perfecto, con una potencia, fisicidad y rabia que llenan la pantalla. Y un pathos que va cambiando mientras se desarrolla la trama y se desgrana la verdad.

Pero donde la película trasciende es en lo que ocurre alrededor de Lucio, en las grandes salas de los emperadores, en las corruptelas y los planes de traición al poder existente. El nexo de unión de todo lo que pasa es Macrinus, el majestuoso Denzel Washington. Su papel es simplemente hegemónico. Washington posee una fuerza en pantalla pocas veces vista, y cuando le dan un papel con buen desarrollo, el hombre es insuperable. Pero no solo él consigue una gran actuación. El resto del elenco está excepcional. Pedro Pascal es magnífico como Marco Acacio, Connie Nielsen continúa la estela de la primera parte y los gemelos odiosos Geta y Caracalla son interpretados al máximo nivel por Joseph Quinn y Fred Hechinger.

Todos están perfectos, y esto no es casualidad. Ridley Scott, director de la primera parte, ha callado muchas bocas con esta película, impregnándola de su sello en cada Plano. Llevando al extremo todo lo que nos dio "Gladiator", sin vergüenza ni remordimientos. Es su historia, aquello que él ha visto a bien contarnos, y lo ha hecho dando su todo. La historia dirá donde queda su nombre en la constelación de las estrellas, pero de momento yo diría que está bien alto.

La película es un espectáculo desde el primer minuto, y mantiene el nivel hasta que acaba. Acción salvaje, drama, emotividad y altos riesgos. Y enlaza muy bien todos los arcos y los cierra de manera soberbia.

Lo tiene todo.

Los valores de producción son espectaculares: los efectos prácticos y visuales (Roma nunca se vio mejor, y los ejércitos, tampoco), la fotografía de John Mathieson (también DF de la primera) y la BSO de Harry Gregson-Williams, un veterano de Hollywood que ha hecho un trabajo sublime.

Podemos hundir la película basándonos en el legado de su primera parte, que todos sabemos que es algo más que una película, o podemos disfrutar esto como una historia anexa, una continuación gloriosa, con vida propia, que el tiempo dirá si es solo una simple secuela.

Id a verla, a la pantalla más grande que podáis, y espero que os guste y emocione tanto como a mí. Gracias por leerme.