
John Wick 4
#johnwick4 es una ópera de plomo y sangre. Una oda al exceso, al estilo y a la muerte. Es la mejor película de acción de lo que llevamos de siglo, y un espejo donde se tienen que mirar las futuras producciones cinematográficas de este género.
Los valores de producción son excelentes. 90 millones de presupuesto de los que cada céntimo luce.
Con una fotografía preciosista, cada plano es un cuadro de museo. Además los escenarios son elegidos al detalle. Nada es gratuito, todo está pensado para impresionar.
El guión es sencillo pero contundente, muy basado en el lore de la saga. Seamos realistas, se habla poco y se dispara mucho, y para eso hemos venido.
La acción, madre mía la acción. Literalmente dos tercios de la película son disparos, golpes y caídas imposibles. Los set pieces están perfectamente integrados con la historia, y son impresionantes, de hecho hay un momento que seguro pasará a la historia del cine de acción.
Cualquiera que haya visto la película sabe de qué momento hablo.
El hecho de que Keanu Reeves esté próximo a los 60 años no tiene ningún tipo de sentido. Este hombre es una máquina viviente. Las coreografías son largas y muy potentes. El nivel de entrenamiento y concentración para llevarlas a cabo, es digno de elogio y admiración.
El elenco de actores es un espectáculo, además varios de ellos están relacionados con el mundo de los especialistas de acción, y se nota.
Todos son buenos, pero destaco a Donnie Yen como perfecto complemento a JW y a Scott Adkins por fin en un papel de la importancia que merece.
Y Bill Skarsgård como malo maloso, me encaja a la perfección. Genera mucho odio, como tiene que ser en este tipo de película.
#jw4 es “el padrino” de las películas de acción. Un show que vale la pena gozar en el cine, incluso más de una vez. Casi tres horas que se pasan en un suspiro y que muestran el amor que han puesto sus creadores y sus actores por darnos todo el entretenimiento posible. Un 10.