
Misión: Imposible - Sentencia final
“Misión: Imposible - sentencia final” es el primer blockbuster de 2025. Un final de franquicia diseñado a medida para ser un entretenimiento mayúsculo durante casi tres horas. No es perfecta, no lo necesita, pero sí es más grande que la vida, como su protagonista Tom Cruise.
“Sentencia final” viene con lastre. “Sentencia Mortal”(2023) no fue un éxito de taquilla, recaudó 567 millones en y costó 291. Debería haber hecho por lo menos 900 para ser rentable. Además, tenía el subtítulo “Parte 1”, lo que es un ahuyentador de espectadores (si os fijáis, la primera “Dune” nunca se promocionó con el “parte 1” y le fue bastante bien. Para “Sentencia final”, parece que han aprendido la lección y han sustituido el “Parte 2” por “final”.
Esto me parece una buena decisión de marketing para no asociar comercialmente ambas películas, aunque argumentalmente formen parte de un todo. ¿Hace falta haber visto la primera parte? Pues si la has visto mejor, pero si no, no pasa nada porque aquí se encargan de resumir muy bien la primera parte y toda la saga en general.
La película peca de sobre explicativa en su primer tramo. Nos lo da todo demasiado mascado, pero comercialmente creo que es un acierto para hacerla “autónoma”. La base principal del argumento es la destrucción del Ente, de la manera más enrevesada posible, pero una vez entras, la trama entreteje muy bien todos los hilos argumentales, la multitud de personajes y los espectaculares stunts. Y es que los stunts son la estrella de la película. Los set pieces de acción son espectaculares y hacen que la historia avance orgánicamente. Sinceramente pienso que esta vez Cruise ha querido acabar por la puerta grande, haciéndolo todo “bigger, longer, better”. Cada momento de acción/tensión dura siglos, y lejos de aburrir, crea un nivel de intensidad cinemáticamente extraordinario. El valor añadido que marca toda la diferencia es Tom Cruise realizando todas sus escenas de acción, y esto se respira en pantalla. En ocasiones, lejos de exponernos un héroe todopoderoso imbatible, vemos a Cruise en situaciones de alta vulnerabilidad, dolorido, con la cara deformada y en posturas que le confieren un realismo que básicamente es un hombre de más de 60 años en situaciones reales de peligro, aunque tenga un cable de seguridad mientras está suspendido de un avión a 1000 metros de altura. Pero aunque Cruise es el centro, la película es coral, y este ha sido el gran fuerte de la franquicia, la química con sus intereses amorosos y con los actores de reparto. Todos funcionan y todos tienen su momento. Ving Rhames y Simon Pegg son espectaculares, y la media sonrisa de Hayley Atwell te deja hipnotizado en pantalla.
El conjunto es muy satisfactorio y se siente un excelente cierre de saga, pero sin grandes riesgos ni decisiones polémicas. La película es conservadora y algunos lo criticarán, pero no deja de ser de absoluta coherencia con el resto de la saga.
He leído de todo antes de verla, que es como Fast & Furious, que es malísima, que es la peor de la saga… y lo respeto, pero me parece que esos comentarios no tienen ningún fundamento y son un insulto al nivel de dedicación que se ha puesto en esta película, que os aseguro que no se parece en nada a la protagonizada por Toretto. No hay momentos ridículos, no hay giros sin sentido, no hay coches volando en el espacio. Es pura ficción pero razonablemente anclada en la realidad.
Es muy larga y tal vez si hubiesen aligerado en explicaciones, el ritmo sería mejor, pero a mí no me ha molestado en absoluto. Es un puro entretenimiento de más de tres horas que te deja sin aliento hasta el final. Creedme si os digo que las escenas de acción de Cruise son una barbaridad, un sinsentido a nivel de autoprotección del actor.
Id a verla, os haréis un gran favor y saldréis con una gran sonrisa en la cara.