
Misión: Imposible - Sentencia mortal parte uno
Ante todo, podéis tomar la decisión tranquilos: “Mission: Impossible - Dead Reckoning parte 1” es un peliculón digno de pagar entrada de cine. Lo tiene todo, acción a raudales, ser pieces intrincados y espectaculares, una trama intrigante, protagonistas bellos y bellas, y un espíritu de puro entretenimiento.
Es sin duda el blockbuster de este verano.
Me ha enamorado mucho su conjunto protagonista. Tom Cruise lo da todo como es habitual, mientras que el elenco protagonista femenino son las auténticas reinas de la historia, tanto que Ethan Hunt casi pasa a ser un secundario de lujo. Este cambio tal vez moleste a algunos, pero a mí me ha parecido fresco y original.
El equipo de Hunt es el alivio cómico que tan bien viene funcionando en las últimas entregas de la saga. Tanto Rhames como Pegg lo petan en todas sus escenas.
El malo… es lo que no me cuadra y lo más flojo de la película. Gabriel, interpretado por Esai Morales, bien podría llamarse T-1000. Literalmente el malo de MI:DR es un terminator. Sin sentimientos, obedece a una inteligencia superior (el ente)
con la cual parece estar conectado telepáticamente. Además, me falta el propósito de “El ente”. Es el malo menos carismático de la saga.
Dicho esto, los set pieces son de lo mejor de la saga. La persecución en Roma y todo el momento del Orient Express en la parte final son acojonantes.
Debemos tener en cuenta que es una primera parte de una historia de dos películas, y aún puede corregir muchos de sus aspectos más flojos. Que no son tantos.
En definitiva, una enorme película que adolece de un villano un poco flojo, pero visto en perspectiva, lo bueno supera ampliamente a lo negativo.
Id al cine, que esto se nos va al garete.