REPLICANTCINECine, estrenos y cultura pop
Carátula de Resurrection
Crítica · 2025

Resurrection

★★★★½

"Resurrection" de Bi Gan, es la película más ambiciosa que he visto en años. 160 minutos de declaración de amor al cine y al arte, a través de un siglo de historia china tamizada por varios géneros cinematográficos.

El punto de partida es ¿y si los humanos pudieran vivir para siempre a cambio de no volver a soñar nunca más? Bi Gan usa esa idea como catalizador filosófico. Los soñadores (los delirantes) son la resistencia que se niega a dejar de soñar, y el cine sirve para canalizar ese mundo onírico a través de varios de sus géneros: cine mudo, noir, fábula budista, thriller de los 80 y romance apocalíptico.

Formalmente es una bestialidad. Planos secuencia inacabables, una cámara que se mueve como si flotara entre épocas, y una fotografía que se transforma con cada episodio sin perder nunca su identidad global. La estrella es un plano secuencia de 37 minutos visualmente glorioso.

Fotograma de Resurrection

"Resurrection" además es una tesis meta sobre el cine en sí mismo. El cine como catalizador del tiempo, de los sueños, de la ilusión, de lo artístico. Una declaración de amor al cine que lo demuestra en cada plano, con homenajes no tan sutiles que van a encantar a los cinéfilos.

Es difícil hablar de "Resurrection" sin sonar pedante. No es una película fácil, es críptica y gozosa de serlo. No mentiré, tuve que leer sobre ella después de verla para entenderla en toda su magnitud, pero bufff, fue cuando lo entendí todo que todo tuvo sentido.

Obra maestra.

Fotograma de Resurrection

#cine #estreno #peliculas

CRITICA DE RESURRECTION DE BI GAN. HISTORIA, ARTE, CINE Y SUEÑOS #cine #peliculas #estreno

youtube.com/shorts/zniMt8Ax1C0?feature=share (https://youtube.com/shorts/zniMt8Ax1C0?feature=share)

Dónde ver Resurrection

En plataformas
Alquiler
Compra digital

En España, según JustWatch. Puede cambiar.

Tráiler (en inglés)

Críticas recientes · ciencia ficción

Carátula de Clayface
★★★½2026

Clayface

“Clayface” es la nueva entrega de este extraño universo DC sin rumbo. Por suerte, la película abraza el body horror más repulsivo y el revenge thriller más ochentero. Matt Hagen, un actor en pleno ascenso en Hollywood, queda desfigurado tras el ataque de un jefe criminal de Gotham. Desesperado, se somete a un tratamiento experimental que reconfigura la materia orgánica, pero el experimento sale mal. Lo mejor de la película es que tiene un corte clásico y no trata de inventar la rueda. Tiene una estructura sencilla pero eficaz y no abusa ni de efectos visuales ni de recursos facilones. Me ha parecido algo muy parecido a lo que veríamos una noche de sábado en los 80 después de pasar por el videoclub, y eso me ha gustado mucho. El atormentado personaje de Matt Hagen (Tom Rhys Harries) tiene un arco de venganza con mucho sentido que lo lleva a cometer actos terroríficos. Los efectos son sencillos pero muy efectivos, y el gore fluye salvaje y sorprendentemente para una película de DC. De hecho hay algunos momentos de horror corporal que me dieron muchísimo asco, mucho más que con otras películas supuestamente más repulsivas. Dicho esto, vuelvo a lo enrevesado de este universo DC. Tenemos historias superheróicas como “Superman”, space operas fallidas como “Supergirl”, comedias negras de acción como “Peacemaker” y ahora este “Clayface” oscurísimo que no parece encajar demasiado bien en ningún género amigable con el universo de James Gunn. ¿Hacia dónde va esto? Sinceramente no tengo ni idea y tampoco parece que le importe a demasiada gente. Fui al cine con cinéfilos bastante bien informados y no tenían ni idea si la película era sobre un villano de “The batman II” o si saldría en la siguiente de “Superman” junto con el Pingüino. La gente ya no sabe ni lo que esperar ni lo que va a ver. Había muchos niños en la sala que creo que no han salido demasiado convencidos ni contentos, y los padres menos (demasiada sangre). “Clayface” es muy disfrutable. Una sólida película “standalone” que intentarán meter con calzador en un universo enloquecido, pero no hagáis caso. Pasad un buen rato sin pensar demasiado en el futuro.

Carátula de Species (Sanguine)
★★★★2026

Species (Sanguine)

Margot, es interna en las urgencias agotadoras del hospital Charles Boyau. Allí atiende a pacientes jóvenes con mutaciones misteriosas mientras su propio cuerpo empieza a transformarse. Éste es el argumento de “SANGUINE”, que ha ganado la 59ª edición del Festival de cine de Sitges como mejor película, y sin haberlas visto todas ni mucho menos, creo que merece el galardón. Tiene buen ritmo y bebe bastante de otras películas conocidas, pero le imprime una textura propia, tanto visual como de mensaje, que la hace muy relevante. El body horror ha pasado de ser alimento de películas de terror de serie B cuyo único propósito era horrorizarnos, a convertirse en símbolo de los problemas sociales de nuestros tiempos, y algunas directoras francesas contemporáneas se han convertido en sus principales adalides. Coralie Fargeat, Julia Ducournau y ahora Marion Le Corroller con su ópera prima “Sanguine”. Las similitudes estéticas y sonoras con “La sustancia” son evidentes, pero su temática deriva hacia otros derroteros. Lo que en la película de Fargeat era una crítica a la obsesión por la belleza, aquí la advertencia mordaz es hacia la explotación laboral y el estrés de un mundo que cada vez va más rápido, a veces sin demasiado propósito. Aún más similar en temática me ha parecido a “Alphas” con esa enfermedad que solo parece afectar a jóvenes, aunque la alegoría es hacia la drogadicción y el SIDA. Me ha gustado la mezcla de seriedad y algo de comedia involuntaria de la película, aunque tal vez me ha faltado un poco de intensidad. A pesar de ser una gran película, carga con el bagaje de las comparaciones evidentes y peca de tal vez haber llegado 5 años más tarde. Es una muy buena película pero se desinfla un poco en su tercer acto, aunque la moraleja final es durísima, cruda y letal. Solo con sus últimos 5 minutos ya merece cualquier premio que le den.

Carátula de Hope
★★★½2026

Hope

En “Hope”, la trama nos lleva a Hope Harbor, aldea pesquera junto a la zona desmilitarizada coreana, donde los vecinos temen a un misterioso animal que está haciendo estragos. Aislados e incomunicados, descubren a base de persecuciones, que la bestia esconde algo mucho más peligroso. La nueva monster movie de Na Hong Jin (The Wailing) es pura adrenalina que te da pocos respiros, y cuando te los da, consigue que te mueras de risa, asco y miedo. Y es que los coreanos son los mejores mezclando géneros. Quien haya visto más de dos o tres películas coreanas sabe que, da igual el género en el que se base, siempre basculan entre los extremos sin ruborizarse. Esto para el occidental ya es bastante extraño, pero lo que más extraño nos resulta es que a los coreanos esto les sale bien. “Hope” es acción durante la mayor parte del metraje. Como si fuera un “Bullit” de 160 minutos, tenemos persecución tras persecución a pie, en coche y a caballo. Hay tantas persecuciones que uno se pregunta ¿para qué tanto y tan largo? y no obtiene ninguna respuesta. Simplemente es así. Esto a veces funciona y otras no tanto. El primer acto es muy entretenido, porque tenemos un misterio que cada vez parece tener más capas, y junto con la acción, entretiene al máximo. Pero una vez sabemos algo más de la trama, sobre todo si dividimos la película en dos partes bastante bien diferenciadas, la segunda parte se desinfla considerablemente, y no por falta de acción, que la hay, y mucha. Es solo que lo que se nos cuenta ya resulta bastante reiterativo. Para cuando acaba la película, la sensación es de no saber muy bien lo que has visto y por qué, pero eso no debería impedir disfrutarla al máximo. Quedémonos con lo bueno. Los setpieces son salvajes y espectaculares, y la tensión es mayúscula, continuamente. Los actores son intensos y autoparódicos, algo muy coreano, y la fotografía y música son excelentes. No soy nadie para decir que a la película “le sobra metraje”, pero no puedo evitar pensar que es posible que “Hope” hubiese podido contar lo mismo, y con mayor eficacia, en un par de horas.

Carátula de Resident Evil
★★★★2026

Resident Evil

MI RESEÑA DE RESIDENT EVIL Video review: RESIDENT EVIL (2026) OPINIÓN SINCERA youtu.be/ahrnC8Aj_IM Zach Cregger manipula pero nunca engaña. “Barbarian” fue un ejemplo de narración fracturada, y con “Weapons” nos hizo un “Pulp fiction” de terror que nos dejó a todos con la boca abierta. Sus guiones son originales en lo formal y en el fondo, con un humor muy particular, que molesta a algunos (pobres de ellos) y genera idolatría en otros. Yo me sitúo más cerca de lo segundo que de lo primero. Estamos acostumbrados a los mismos patrones en ciertos géneros, una y otra vez. En el terror, los sustos fáciles, los personajes odiosos y los monstruos terroríficos. Aquí el director agarra todos esos estándares y los reconfigura de manera que se sientan frescos y originales. Cregger podría haber elegido una narración fracturada de nuevo, con historias paralelas o un medio tiempo sorprendente, simplemente añadiendo zombies y virus T. Podría haber sido cobarde, pero no lo ha sido. Ha decidido seguir a un personaje corriente en un viaje extraordinario, exactamente igual que si escogiéramos un personaje en un videojuego y tuviéramos que ir encontrando pistas y armas para ir mejorando y sobreviviendo en la partida. Austin Abrams es el protagonista absoluto en una misión que se hace harto complicada a medida que avanza hacia Racoon City. La tensión es continua y sin respiro, literalmente sin respiro, como una partida en modo “avanzado”. La fotografía es de Dariusz Wolski, habitual de Ridley Scott, y está muy cuidada, creando una atmósfera llena de oscuridad pero lo suficientemente iluminada como para que sintamos terror y deseemos ver mucho más. Es habitual leer que la película toma mucho de “la cosa” de Carpenter, y es innegable el homenaje en la forma. Las criaturas son algo extraño, que es difícil de ubicar en el imaginario “zombie” habitual, imagino que es algo totalmente premeditado por parte de Cregger, porque ya estamos hartos de ver a los típicos comedores de cerebros. Aquí tenemos todo un bestiario de bichos raros, con cualidades mutantes muy variadas que sirven para amenizar la historia hasta niveles surrealistas. Por supuesto, es una película de Zach Gregger, así que el humor está siempre presente, y las malas pulgas también. No hay amor por los personajes, son simples marionetas a su mando. Esto hace que en todo momento sepas que cualquiera está en riesgo. Creo que “Resident evil” va a enfadar mucho a los fans más acérrimos, porque la historia es completamente original, y el tono también es muy diferente a los videojuegos, pero va a gustar mucho al usuario medio que busca un rato de diversión sin pensar demasiado en si sale Jill Vallantine o Chris Redfield, si es que saben quienes son. Absoluta salvajada que debéis ver en pantalla grande.