
Hokum
MI CRÍTICA DE HOKUM
Hay algo muy bonito y especial en un director que tiene un estilo propio reconocible al instante. Damian McCarthy es uno de ellos. “Hokum” es un folk horror modélico que contiene todas las obsesiones del director: lore irlandés, traumas pasados, espacios cerrados, atmósfera que se corta con tijeras, y fetiche por objetos perturbadores, sobre todo si son conejos un poco raros, fruto de traumas infantiles que ha contado el propio McCarthy.
En la película todo encaja y todo ocurre por un motivo. El cine de McCarthy es atmosférico, inteligente, con diálogos escuetos y mucho detalle que te obliga a estar atento. Por eso, cuando se pone en modo terror on, es imparable, porque ya estás demasiado dentro como para poder escapar. La clave es la atmósfera… y Adam Scott. “Krampus”, “Little evil”, “The monkey” prueban que Scott se mueve como dios en el cine de terror incómodo y tragicómico, y “Hokum” no es una excepción. Su interpretación de un escritor atormentado y roto por sus traumas, es excelsa, además que su papel es muy físico, con mucha mímica, y esa gestualidad se le da de maravilla.
“Hokum” es terror inteligente, pausado, y con algunos sustos que te harán saltar hasta el techo. Recomiendo que no os la perdáis en el cine, para tener una inmersión completa en su universo y, por tanto, cagarse de miedo.