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Carátula de Posesión infernal: En llamas
Crítica · 2026 · 469 palabras

Posesión infernal: En llamas

★★★Vista el 23 jul 2026

CRÍTICA DE EVIL DEAD BURN

VIDEO ANÁLISIS SAGA EVIL DEAD (https://youtu.be/eLdXNmTmc44)

La trilogía de “Posesión infernal” es como si un niño de 12 años con mucha imaginación y bastante maldad, hubiese tenido recursos para hacer tres películas con sus amigos. Comenzamos con gore hardcore, seguimos con comedia slapstick y mejores efectos prácticos y continuamos con una aventura medieval llena de monstruos, de maravilloso stop-motion y que continúa con el humor negro. Ah, y con algún Oldsmobile Delta 88 siempre paseándose por allí. Una trilogía poco convencional pero que gracias precisamente a sus ideas locas, consiguió trascender sobre la mayoría y elevar a sus creadores al rango de ídolos.

Sam Raimi, Bruce Campbell y Robert Tapert decidieron que no había suficiente con la trilogía y han continuado manteniendo la saga viva con un remake, una serie épica y dos entregas ultrasanguinarias.

“Evil dead rise” sacó el Necronomicón de la eterna cabaña y lo llevó a un bloque de edificios. Además añadió el componente de la emocionalidad (madre-hijos) en una saga que en su mayor parte solo había tratado de un tipo con muy poca vergüenza, bastante suerte y una motosierra asesina de deadites.

Pues bien, con “Evil dead burn” el componente emocional explota, con una muerte “accidental” que funciona como vehículo para una reunión familiar en una casa que bien podría servir para un remake de “House, una casa alucinante”. Sébastien Vaniček explora las emociones y lo desagradable, acercándose, como no podría ser de otra manera, al terror extremo francés, y alejándose irremediablemente de la comedia negra.

Hasta aquí bien, pero el problema es que se toma DEMASIADO tiempo en hacer que empaticemos razonablemente con algunos de los personajes, y se toma DEMASIADO tiempo en el componente gore y extremo. Ya sé que estoy hablando de una entrega de “Evil dead”, pues claro que tendrá que haber gore, y de hecho por eso voy a verla. Pero es un tipo de cine que no requiere de casi 2 horas para ser contado.

Las películas de este género son snacks de impulso, que te comes, disfrutas y vas a por el siguiente. En este tipo de películas, cuando toca, hay mucho gore pero no satura, te dan simplemente la cantidad justa para gozar y seguir adelante. En cambio “Evil dead burn” no se acaba nunca. Tiene visuales salvajes, gore extremo, momentos absolutamente vomitivos (me encanta) pero lo tiene todo en demasía. Literalmente algunos momentos hicieron que me marease fuertemente, pero eso tal vez sea la edad, así que no se lo puedo atribuir a Vaniček.

Me gustó, pero sobre todo ME AGOTÓ ¿Es una más que digna entrega de la saga que amamos? sí, por supuesto. ¿Es perfecta? no, en absoluto. Si os gusta el cine de terror gore, la disfrutaréis, pero sin duda no está diseñada para el gran público.