
Una noche al año
Tal vez os pase, pero yo a veces necesito ver una comedia romántica de esas que no me demandan mucho y me dan la vitamina suficiente para sacarme una buena sonrisa durante un par de horas. Normalmente tendemos a infravalorar las comedias, y las románticas aún más, pero no olvidemos que es muy difícil sacar una sonrisa al espectador, y mucho más hacer reír.
“Una noche al año”, de los mismos de “cualquiera menos tú”, consigue su propósito con creces. Hollywood sigue intentando crear estrellas de actores que tal vez no estén destinados a serlo, y a Callum Turner no le auguro un futuro prometedor como megaestrella, no por mal actor sino por falta de carisma y una cara de buen chico que tal vez no va mucho con lo que pide Hollywood.
Pero todas estas cualidades le vienen como anillo al dedo en su papel de buenazo que es abandonado por su novia justo en el único día al año en que las relaciones prematrimoniales están permitidas (sí, es una especie de presente distópico). A su vez, Mónica Bárbaro (ésta sí es una estrella) parece destinada a no encontrar el amor en esa noche. Sus caminos se cruzarán varias veces durante la madrugada, dando pie a una serie de infortunios divertidos que me llegaron a recordar a “After hours” de Scorsese pero sin la acidez de ésta.
La película es diversión y entretenimiento de principio a fin, con mucha sexualidad, aprovechando su calificación R, y mucha química entre los dos actores (además, con cameos espectaculares). Para pasar un buen rato sin complicaciones.