
El final de Oak Street
CRÍTICA EL FINAL DE OAK STREET
Me ha encantado la película. “El final de Oak Street” recupera ese espíritu nostálgico de “Super 8”, pero al mismo tiempo tratando de ser un Spielberg para adultos, con mucha aventura y algo de humor, pero también violencia y momentos genuinamente terroríficos.
La película de David Robert Mitchell (It follows, under the silver lake) se siente como un capítulo extendido de “la dimensión desconocida”, lo cual no es nada malo, sino muy al contrario, ya que se nota que el director y guionista ha podido dar rienda suelta a su imaginación malsana, porque hace pocas concesiones al espectador y ofrece algún giro de guión bastante sorprendente.
Iréis al cine por los dinosaurios, que están hechos con fabuloso CGI y algo de efectos prácticos, pero os quedaréis por esa relación familiar compleja y fruto de la época (los 80), con una Anne Hathaway excelsa como esposa frustrada pero guerrera y soñadora, y un Ewan McGregor como esposo perdedor y alcohólico que intenta sacar adelante a su familia como puede, incluso con bichejos asesinos de por medio.
Esta historia de supervivencia es espectacular y un excelente divertimento para toda la familia, pero la mezcla de géneros seguramente hará que el espectador medio no sepa muy bien dónde ubicarla. Eso y “La Odisea” y “Spider-man” comiéndoselo todo, tal vez hagan que no funcione demasiado bien en taquilla.
Hay algunas leves referencias al lesbianismo que harán las delicias de los haters que, solo por ese motivo, ya odiarán la película. Tranquilos, si sois normales, no tendréis problema con eso.
Id a verla.